Tecnicas de Cultivo

Viento y calor: una combinación que exige atención

Los días de mucho viento son frecuentes durante el verano y pueden generar estrés mecánico en las plantas. Ramas dobladas, tallos quebrados o desplazamientos del sustrato son señales claras de alerta.

Es fundamental realizar chequeos regulares, especialmente después de jornadas ventosas, para asegurarse de que las plantas estén firmes y correctamente sostenidas.

Buenas prácticas frente al viento:

  • Revisar que los tallos no estén doblados ni fisurados.
  • Ajustar o reemplazar tutores cuando sea necesario.
  • Evitar ataduras demasiado rígidas que impidan el movimiento natural.
  • Reubicar plantas si están excesivamente expuestas.

Un soporte adecuado no solo previene daños físicos, también permite que la planta continúe su crecimiento sin interrupciones.

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