Tecnicas de Cultivo

Control de temperatura en el indoor invernal

Control de temperatura en el indoor invernal: la variable que define tu cultivo

El invierno argentino no perdona descuidos. Cuando la temperatura del espacio baja, todo el metabolismo de la planta se ralentiza: absorbe menos, transpira menos y crece más lento. Y si la noche es demasiado fría, podés frenar un ciclo entero sin darte cuenta.

El rango que buscás

Para una etapa vegetativa sana, apuntá a mantener entre 22 y 26 °C de día y evitar que de noche baje de 16-18 °C. La diferencia entre día y noche (lo que se llama termoperiodo) no debería superar los 8-10 °C, porque saltos bruscos estresan la planta y favorecen la condensación.

El error más común

Calefaccionar de golpe y disparar la humedad. Cuando subís la temperatura sin renovar aire, el ambiente se carga de vapor y aparecen los hongos. La temperatura no se maneja sola: va siempre de la mano de la ventilación y de la humedad.

Tips concretos

  • Medí en la zona de las plantas, no en el techo de la carpa: el calor sube y te engaña.
  • Usá un termohigrómetro con memoria de mínimas y máximas para saber qué pasa de madrugada, cuando vos no estás mirando.
  • Aislá el espacio del piso frío y de las paredes externas antes de pensar en calefactores.

Genética y frío

No todas las plantas reaccionan igual al frío. Las autoflorecientes, por su ciclo corto y su porte compacto, suelen ser la opción más manejable para un cultivo indoor de invierno. Si estás armando tu temporada, en nuestro catálogo de autoflorecientes encontrás genéticas pensadas para ciclos rápidos y controlados.

Controlá la temperatura primero, y el resto del cultivo se vuelve mucho más predecible.

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